Page 33 - Relatos-Poesia-Gerena_2020
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[ Poesías 2020 ]

                        de circunstancias no acontecidas,
              no se dejará retrotraer por el árbol que se resiste,
            no insinuará que la mesa huele a tiempo por hacer.

            Ahora, en cambio, me resume un suspiro huérfano,
                   un poblado de decepciones y un sendero
                                que sin sol languidece.
                               Creces rápido, tristeza,
                   y a mis pies se extiende tan solo la tierra.
                                        Tan tierra.

                               Fue precisamente aquí,
         aquí donde me duelen los siglos y me caben diez vacíos,

                    aquí que me abandoné a mi rara suerte,
  portando este acantilado de verbos intraducibles que es mi pecho,
este alba de memorias nocturnas diluyéndose en la lágrima que viene,

                                 aquí colgué qué traje
                       o tal vez comencé a vestir de quién.

                          No es en absoluto descartable,
               mientras la incertidumbre se adueña de toda luz

                   y se propaga pensándose imprescindible,
                                       egonizando,

                          que surja una voz proponiendo
                             una vía de escape urbana,

           para pretenderse Federico junto a las obras del metro
                      como si fauces con caries del mundo,
                        y reclamar la belleza no ensalzada
                             del monóxido de carbono,

      y profetizar sobre la esperanza en el epicentro de un atasco,
                                     o, quién sabe,

       quizá podría proponer una fácil evocación de las ciudades,
                                   decir, por ejemplo:
                                      en Granada,

               a la estudiante japonesa le corretean los leones
                       por el patio precioso de sus pupilas;
                                          o bien:

          esa brisa tan gélida como acostumbrada en su cuerpo
               no alcanzaba a traspasar los poros de su terso
                                  y desnudo Helsinki;
              mas en este alguien que en parte ya soy muerte

          no se perciben motivos para empeñarme en la poesía,
                                   destaca, empero,

                                                                                                                     - 33 -
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